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ALBISTEAK //

El ministerio de Educación deja fuera de la ESO la asignatura de Ética: 'razonar y con/vivir socialmente'


'Denunciamos que el Gobierno de Pedro Sánchez rompió el consenso que se había alcanzado previamente en el Congreso y que deja fuera de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) la asignatura de Ética' (Red Española de Filosofía: profesores y profesionales) // 'La ética es una fuente de felicidad. Sin ética no hay futuro, y por tanto no podemos permitirnos desconocerla, ignorarla..., no podemos ser felices' (Antonio Garrigues Walker, jurista español) // 'Sin ética, no hay convivencia posible (...) Sin ética, el hombre es un lobo para el hombre, y la sociedad una guerra permanente (...) Enseñar ética es enseñar a criticar, a razonar, a con/vivir socialmente' (Victoria Camps, catedrática de Ética en la Universidad Autónoma de Barcelona) // 'Un hombre o una mujer sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo' (Albert Camus 1913-1960) // 'La ética es la actividad del hombre dirigida a garantizar la perfección interna de su propia personalidad' (Albert Schweitzer 1875-1965, premio Nobel de la Paz en 1952)

 
A finales del pasado año 2020 (hace un par de meses) publicábamos en Kazetariak un artículo dedicado a la nueva ley de Educación de la ministra Isabel Celaá: la LOMLOE (modificación de la LODE), ley que hace la octava desde esa 'supuesta' democracia española, y precisamente los diputados que la han votado (aprobada por un solo voto de diferencia) habrán estudiado (algunos ni eso) bajo la tutela de esas últimas leyes: la LODE, la Logse, la LOE o la Lomce, es decir, participando, 'obligados por la lenta integración de todos los ciudadanos españoles en la lógica, inteligente, lenta y fiel democracia', como decía el ejemplar socialista Ernest Lluch(1937-2000), asesinado por ETA... Este nuevo intento de modificación de la enseñanza a través de esa nueva ley sin sentido ni ética, nos hace recordar una frase del ameno e inteligente Manuel Alcántara (1928-2019) en uno de sus últimos artículos: 'A los estudiantes, los traen locos con tanto cambio de criterio educacional y sus planes de enseñanza dependen siempre de la ventolera política que sople'.

En aquel nuestro artículo dedicado a la nueva ley y titulado: 'Aprobada celadamente (por un voto) una dislocada ley de Educación', además de repasar las graves equivocaciones en todo su articulado, nos referimos a la constancia en el texto legislativo del desprecio a la ética y la filosofía en la educación de hoy, y prometíamos dedicarle un artículo posteriormente... Se trata de que el Ministerio de Educación de la señora Celaá deja la Ética (y la Filosofía) fuera de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria), que pretende ser la educación básica española y lo hace pese a lo que habían acordado ya todos los partidos del Congreso: de respetar esa asignatura en la ESO. Por tanto, se constata la lamentable y totalitaria decisión, imposición o 'dictadura', según denunció la Red Española de Filosofía, una Red que agrupa a profesores y profesionales de más de cincuenta asociaciones filosóficas, y lo hizo con estas palabras: 'El PSOE ha roto el consenso que se había alcanzado previamente en la Comisión de Educación del Congreso para recuperar la materia de Ética en 4º de la ESO y crear un ciclo completo de Filosofía junto a las asignaturas de 1º (Filosofía) y 2º de Bachillerato (Historia de la Filosofía)'.

 
Numerosos jóvenes se quedarán sin saber lo que es la ética

Todavía con Mariano Rajoy como presidente, el Congreso había aprobado por unanimidad -toda una rareza en estos tiempos- recuperar en la nueva ley educativa la formación filosófica integral, laminada por la LOMCE del ex ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert. Todos los grupos, incluido el PP, votaron entonces a favor de recuperar las enseñanzas de Secundaria y crear un ciclo completo (un grupo coherente de asignaturas repartidas en cursos consecutivos) sobre la materia. El ahora presidente del Gobierno -entonces, naturalmente, no lo era-  Pedro Sánchez, también había apoyado la medida. El texto, y eso no ha cambiado durante su tramitación en el Congreso, solo contempla una asignatura sobre supuestos Valores en 3º de la ESO y luego pasa a Filosofía en 1º de Bachillerato e Historia de la Filosofía en 2º. No hay ciclo y los estudiantes que tras la ESO opten por la FP o por abandonar los estudios no habrán tocado un libro sobre la Ética y la Filosofía en diez años de permanencia en el sistema...

Personalmente y a la vista de lo que significa la ética en una sociedad democrática, pienso que se ha cometido en el terreno educativo la mayor barbaridad que hemos presenciado desde hace mucho tiempo, porque la ÉTICA es un pilar básico en nuestra sociedad. ¿Cómo podemos entender sin ética a un médico (su 'juramento hipocrático'), un abogado, un juez, un educador, un político, un empresario, un trabajador, un comerciante... y un periodista? (...) Sin ética, el ser humano se convierte en un ser (animal) irracional, que carece de valores y sentimiento... Sin la ética no puede entenderse el comportamiento humano compartido con los demás y comprometido socialmente... Yo recuerdo mis clases en la Facultad de Ciencias de la Información en las que dedicaba al menos cinco lecciones a estudiar la ética en el periodismo, y es que ese pilar fundamental es imprescindible no sólo para los que necesitan practicar la ética sino para cualquier ciudadano, sea el que sea. Me pregunto: ¿No será que los políticos que nos mandan en la actualidad no tienen ni idea de lo que es la filosofía y están muy lejos de entender lo que es la ética y de practicarla? (...)

La Red española de Filosofía manifestaba su sorpresa y su indignación ante la gravedad de ese desprecio legislativo. Por un lado, pone en evidencia el escaso valor que se da desde el Ministerio de Educación al consenso parlamentario que ya se había alcanzado en este punto de la reforma educativa; por otro lado, muestra que el PSOE, a pesar de sus críticas a la LOMCE y su compromiso para la recuperación de la Ética y la Historia de la Filosofía, no tiene inconveniente en mantener algunas de las medidas más cuestionadas y perjudiciales dictadas por el PP de la Ley Wert' (...) 


¡Actualmente abundan los problemas generados por la falta de ética!

¿Por qué es tan importante la ética en la enseñanza?, se preguntan los filósofos, y responden: 'Eliminar la Ética de 4º de ESO es negar a los jóvenes el derecho a recibir una formación básica y rigurosa en filosofía moral, impartida por profesorado especialista y en línea con lo que la sociedad demanda: un comportamiento ético y responsable, tanto en la ciudadanía como en sus dirigentes, que nazca de la convicción y la asunción libre y crítica de los valores que, como sociedad democrática, compartimos'. Explican y rechazan que se trate de un tema de 'corporativismo', como aseguran que sostiene el actual ministerio de Educación. 'Esto exige un aprendizaje basado en el diálogo, la reflexión, la argumentación racional y el examen crítico de las doctrinas morales y políticas de las que se ocupa la Filosofía. Y es en este marco filosófico donde cabe enseñar a los estudiantes a afrontar los muchos problemas éticos que presenta el mundo contemporáneo: redes sociales, retos de la digitalización, desigualdades sociales, conflictos interculturales, dilemas bioéticos, igualdad de género, ética ecológica, etcétera'.

No se puede hablar con más claridad y solo cabe confiar en que los oídos sordos de los políticos actuales se curen o se limpien de una vez... La discrepancia parece radicar en que el Ministerio se da por satisfecho con la asignatura de Valores de 3º, pero los profesionales sostienen que eso no es Filosofía ni Ética. 'Han recuperado la idea de unos supuestos valores cívicos y constitucionales y han ido arrinconando la Filosofía' (...)

La asignatura planteada como alternativa, a falta de conocer los detalles sobre su contenido, será a priori más del estilo de la extinta (y que tanta polémica originó) Educación para la Ciudadanía (EPC) de Zapatero... En aquellas fechas, se publicaron numerosos artículos contra esa asignatura que calificaron de 'pintoresca' e incluso 'estúpida', afirmando que se trataba de 'una versión progre de la vetusta Formación del Espíritu Nacional (FEN), que estudiamos en época franquista, repleta de temas banales e irracionales'.

El grupo de filósofos concluye en su planteamiento: 'No hay que confundir la Ética con la moralina, y tampoco hay que ser tan ingenuos como para pensar que una hora semanal de una materia tipo 'valores cívicos', impartida por profesorado no especializado en algún curso de ESO, es suficiente para que las futuras generaciones comprendan y asuman las razones éticas de esos valores' (...)


'El desierto de valores éticos saca a relucir los cuchillos'

El admirado escritor, ensayista y profesor José Antonio Marina, se suele preguntar y razonar por qué hay que enseñar valores éticos en la escuela, y lo hizo también después de la reacción en Francia de uno de los últimos atentados del terrorismo islamista y de otros anteriores: 'El hecho de que una religión pueda ser perseguida por otra religión pone de manifiesto la necesidad de acogerse a principios éticos superiores y comunes a ambas'. Y lo dice después de la reacción de la ministra de Educación francesa que se reunió con los principales agentes educativos para ver que había hecho mal la escuela y cómo ser más eficiente en transmitir los valores democráticos. Al final, el Gobierno francés decidió introducir en todos los niveles educativos una asignatura de educación moral. En Le Point se publicó un reportaje insistiendo en la dificultad que tienen los profesores para tratar temas éticos, y en Le Nouvel Observateur, el viejo revolucionario Régis Debray, que escribió su primer libro con este título: Revolución en la revolución, insiste en que 'el desierto de valores éticos en que vivimos saca a relucir los cuchillos'.

 

La enseñanza de la moral se había suspendido en Francia a finales de los 70. Pero ya en 2011, el entonces ministro de educación implantó un curso de 'moral fundada en las ideas de humanidad y razón'. En 2013, el siguiente ministro afirmó que la renovación de la escuela exigía la introducción en el próximo curso de una asignatura de ética (moral laica) en todos los niveles. Y por eso, el Conseil Superieur de Programmes presentó las directrices de esta asignatura en su informe, que puede verse en Projet d'enseignement moral et civique...


 'La democracia, sin principios éticos, es una institución suicida'

José Antonio Marina continúa: 'Ahora que estamos diseñando las 'destrezas del siglo XXI' para ver qué hábitos debemos fomentar en nuestros niños y adolescentes, conviene tener en cuenta que las ideas claras y hábitos firmes en el terreno ético son más importantes para nuestro futuro que los avances tecnológicos, científicos o políticos. Incluso la democracia es una 'institución suicida' si no se enmarca en principios éticos, como señaló el gran filósofo argentino del derecho moral Ernesto Garzón Valdés. De hecho, los pedagogos más avanzados insisten en esta línea. Y el extraordinario investigador educativo canadiense Michael Fullan incluye el 'emprendimiento ético'. Y el informe del National Research Council de EEUU añade las competencias éticas, así como lo hacen otros muchos profesores e investigadores educativos en todo el mundo.
 
Ante el hecho de que se ha tratado también de sustituir la enseñanza de la ética por la de la religión, José Antonio Marina concluye: 'Por motivos que los dramáticos sucesos de París y de otros muchos lugares ponen de manifiesto, la religión no puede sustituir a la ética. Otra cosa es que, dentro de la educación ética se deba considerar, estudiar, valorar el fenómeno religioso que ha acompañado a la humanidad a lo largo de toda su evolución' (...)


Necesitamos asignatura sobre la educación en valores éticos


Lo que no se puede hacer de ninguna de las maneras es justificar, amparar e incluso promocionar lo que se debería perseguir y/o eliminar... Pero eso solo sale a relucir políticamente cuando ocurre algún comportamiento maligno. Con esos hechos o con otros parecidos se propugna una respuesta, por supuesto policial y judicial, pero sobre todo debería ser rememoración educativa, que señale los antídotos contra esos actos, antídotos como el respeto, la igualdad y la tolerancia, y que todo eso se enseñe desde que se tiene conciencia o, como se decía en otros tiempos, desde que comienza a existir la toma de conciencia...

 
Y es que, en esa formación recta de las conciencias, condición de la comprensión sobre el valor de la obediencia al derecho en las sociedades bien ordenadas, la educación es un instrumento indispensable. Sólo la convicción razonable y libremente entendida y aceptada procede de una formación pensada, estable y sistemática. Necesitamos, por tanto, y tanto o más que nunca, una asignatura sobre la educación en valores que no puede ser improvisada, ni coyuntural, ni oportunista, sino sistemática, completa y adecuada a la edad de los alumnos y que exige una estabilidad y una permanencia para que pueda producir frutos, con programas exigentes, externos y profundos, a partir de los cuales se programen las enseñanzas de ética pública y de derecho, necesarias para una sociedad democrática. Sin descartar que pueda existir en la enseñanza secundaria una preparación adecuada a la edad y que sirva como introducción a la que de manera principal se debe impartir en el segundo curso de bachillerato.

Sólo si existe voluntad de implantar esos 'rudimentos de ética y derecho', como se llamaba la asignatura a principios del siglo XX, esta operación producirá resultados y servirá para orientar adecuadamente a los alumnos sobre las reglas de la convivencia y sobre el funcionamiento de una sociedad democrática y de su derecho. Por todo ello, se debe, mejor, se necesita, impartir una asignatura de Ética. Y con ello no se trata de hacer desde estas líneas el programa de dichas enseñanzas: para eso estamos seguros de que existen en la Universidad española centros especializados y deseosos de colaborar en la mejor preparación de esa asignatura.



'Sin ética no hay convivencia posible' (Victoria Camps)

Nuestros antepasados, más allá de las discrepancias entre unos y otros, entre los socráticos y los sofistas, admitieron que 'sin ética no hay convivencia posible'. Tal y como escribe la erudita y catedrática de Ética en la Universidad de Barcelona, Victoria Camps, 'es el sofista Pitágoras quien explica que nadie puede inhibirse de la virtud, todo el mundo debe poder adquirirla. Precisamente es la convicción de que debe haber unos valores universales, no privativos de una catas o estamento social, lo que determina el principio de un pensamiento propiamente ético. Universalidad y ética se aproximan cada vez más a lo largo de la historia del pensamiento. En la democracia griega, el sujeto de la ética es aquel ciudadano de polis griega... Luego, con el cristianismo, son sujetos de la ética los hijos de Dios, todos los humanos. Y la modernidad proclama que 'todos los hombres y mujeres nacen libres, iguales, y todos tienen los mismos derechos' (...) Y añade: 'hoy hemos llegado a suscribir unos derechos humanos universales, pero esos derechos siguen siendo abstractos y teóricos, y el saber ético no debe quedarse en la teoría, debe ser práctico'.

Después de esa lección, yo me pregunto: si se desconoce la teoría, si la ética no se enseña en la mayoría de la población, ¿cómo vamos a saber ser justos, responsables y solidarios? (...) Y 'sin ética -ya lo dijo Thomas Hobbes (1588-1679), uno de los fundadores de la filosofía política moderna- el hombre es un lobo para el hombre, y la sociedad una guerra permanente'. Y al enseñar esa ética se enseñan unos principios obvios: igualdad, libertad, paz, tolerancia, respeto mutuo... Y Victoria Camps lo completa afirmando que 'no parece demasiado complicado convencer a los jóvenes y adolescentes, a los niños o niñas de la validez de tales valores' (...) Y lo hace con tres propuestas que pueden encauzar el aprendizaje de esa ética: (1) Enseñar ética es enseñar a criticar y a sentirse insatisfecho frente a un mundo que dista de ser plenamente ético. (2) Enseñar ética es enseñar a razonar. (3) Enseñar ética es enseñar a vivir, pero a vivir con dignidad.


'Sin principios éticos, corrupción y malas personas' (Al-Juarismi)

Se debe impulsar la libertad crítica, la independencia y la autonomía de todos para rechazar a gobernantes corruptos, autoritarios o falaces, y para desterrar la manipulación y la mentira de la vida pública. La ética ha de ser una asignatura, en fin, capaz de formar a ciudadanos libres e iguales en derechos. Y desde luego, no se debe abandonar a los estudiantes de 12 a 16 años al desconocimiento de lo que es y lo que significa la ética, y como aplicarla en la sociedad a título personal y comunitario o social. Una ética que, como hemos señalado, ha habido diversas maneras y épocas para entenderla y ponerla en práctica, con distintas propuestas morales orientadoras de la vida humana. Ponemos un ejemplo, el de Al-Juarismi, matemático, astrónomo y geógrafo nacido en Uzbekistán en el año 780, considerado el padre del álgebra, tenía una frase clara y expresiva: 'La valoración del ser humano es sencilla: si tiene ética, su valor es 1. Si además es inteligente, le agregamos un 0 y su valor es 10. Si es trabajador y rico, le añadimos otro 0 y su valor será 100. Si sobre todo es además una bella persona, le agregamos otro cero y su valor es 1000. Pero, si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor porque solamente le quedarán ceros. Sin valores éticos ni principios éticos no queda nada, solo corruptos y malas personas'. ¡Más claro, pues eso: la barbarie!...





José Manuel Alonso