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ALBISTEAK //

Libro para el verano: 'Memorias desvergonzadas', del catedrático portugalujo Javier Sádaba

Javier Sádaba, filósofo nacido en Portugalete en 1940, goza y transmite larga experiencia en el mundo académico. Ha publicado su libro número cuarenta y uno: Memorias desvergonzadas, que vamos a comentar. 'Se trata -dice el autor- de destellos o apagones que, como diría Unamuno, configuran la intrahistoria'... No solo eso, 'mis libros tratan siempre de que el lector goce al leerlos'...


Esta última obra de Javier Sádaba está escrita -asegura su prologuista, Andrés Aberasturi- 'para deleite de muchos, para ligero cabreo tal vez de algunos y motivo de reflexión para todos los que seguimos en esto de la vida intentando encontrar una razón en un mundo tan brutalmente dual'; y lo hago, añade, 'compartiendo humildemente muchas de las ideas del libro y discrepando en otras radical y cordialmente'...

 

Javier Sádaba subraya el hecho de haber nacido en Portugalete donde vuelve siempre que puede y se interesa permanentemente por su gente desde la infancia, 'donde están los amigos tan inamovibles que ningún huracán los derribará' (...) 'Adoro  Portugalete por la ternura que da la infancia, y adoro Madrid por la melancolía que da la madurez; y soy o intento ser también del mundo por las enseñanzas que he recibido de él y por lo que desde la educación le he entregado'... Pese a su sentimiento crítico socio-político-religioso no olvida que fue premio extraordinario en catecismo y estudió teología en Comillas, sintiéndose también muy Cantábrico: '¡oh, el mar y sus momentos estelares, históricos, universales!'...


Es cierto, Sádaba es un tipo universal por dedicación, trabajo y pensamiento siempre académico y humanista, en defensa de la ética y de la filosofía; y lo es desde el amor, el humor y la felicidad compartida, como demuestra en su libro. Y tiene de vasco de la margen izquierda la nobleza y la laboriosidad: 'el vasco no necesita grandes mitos para ser diferente, porque tenemos una zona tórrida muy tórrida y otra gélida muy gélida'... Yo he disfrutado conociéndole, oyéndole y leyéndole. Lo primero de todo, sinteticemos su largo historial...


De Portugalete a las cátedras de ética y bioética en el mundo


Javier Sádaba Garay nació en 1940 en Portugalete, pueblo que para él tiene siempre 'calor, color y dolor vivo y especial'... Es sensible a todo lo que tenga sabor humano... Precisamente su solidaridad con el amor y el dolor son su punto de referencia en artículos, ponencias y libros. Escribe: 'Lo que deseamos en nuestra efímera vida es querer y que nos quieran'... 'El sufrimiento causado gratuitamente es la manera más imbécil de impedir construir algo'... Y repite una frase de Dante: 'el que sabe de dolor, de todo sabe'...


Durante muchos años, ocupó la Cátedra de Ética en la Universidad Autónoma de Madrid, mientras que actualmente, tras su jubilación, es catedrático honorario de dicha universidad. Ha sido profesor en diferentes universidades como Tübingen (Alemania), Columbia (Nueva York), Oxford y Cambridge (Reino Unido). Es miembro del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona y del Instituto de Ética Clínica Francisco Vallés. Ha trabajado también en filosofía de la religión laica, de la que ha sido pionero, y en filosofía lingüística; y destacan sus aportaciones al campo de la bioética, de la que es un experto, como lo es de la visión y utilización de la ética, ya que es fundamentalmente un filósofo moral. En cuatro de sus últimos libros anteriores al que presentó hace un mes, estos cuatro: La Vida Buena, El amor y sus formas, No sufras más y Ética erótica, sobresale la idea de que el cometido de la filosofía consiste en ayudar a vivir lo mejor posible; en facilitar el hecho de ser felices. Uno de esos libros, Ética erótica, publicado en 2014, es una síntesis de lo que considera que tiene que ser una ética completa y supone igualmente una crítica política, que abunda también en estas sus últimas memorias...


Una ética, la suya y la que enseña, que sufre de deberes pero también y sobre todo goza de deseos: 'la ética ha de avivar la imaginación y la acción, e incluso aconsejar'... Y una bioética, que 'desde los años setenta de su fundación anda dando vueltas como loca, es la que trata de la relación de la vida y de la muerte'. En este punto y en la presentación del libro que comentaremos, Sádaba tuvo palabras claras e incluso duras con los profesionales de la medicina: 'Un médico sabe de su especialidad, cuando sabe, pero no tiene ni idea de ética y de otra serie de cuestiones que exigen una formación cultural que vaya más allá de la especialidad correspondiente'. Comentó que en este aspecto hay un gran vacío en las Facultades de Medicina...

 

'Encontrar la razón en un mundo brutalmente dual'


'Los que hablan de coacción y falta de libertades  tendrán que explicarnos por qué la estructura de la vida social española es decir sí al inmediato superior, por qué las cosas importantes sólo se dicen en voz baja, por qué la política se ha convertido en el medio más barato de promoción económica y social, por qué la comprensión ha de ser siempre con los que mandan' (Artículo de Sádaba en El País: 'Entre Santurce y Bilbao', 12 mayo 1987) // 'Sólo si hay democracia, hay democracia... Es decir, la democracia no es tal si sólo se reduce al voto a toque de tambor mientras que las 'condiciones' para que dicho voto sea realmente libre no se cumplen'...


Da gusto conversar con Sádaba porque de él siempre se aprende. Sabe escuchar y respetar las ideas de los demás y llenar los vacíos de tus propios saberes. Pese a su veteranía, es hombre intelectual joven, e incluso ?como el dice? cambiante y crítico con las propias ideas... Ha defendido siempre la necesidad de 'erotizar, dar la palabra a nuestra mente y a nuestro cuerpo' a través de la sensibilidad, la imaginación, la sexualidad y el humor, evitando el sufrimiento a toda costa porque es lo que se opone al buen vivir, a La vida buena, que es uno de los libros anteriores en el que recoge lo que nos legaron los que nos han precedido en el tiempo y en el estudio de la sabiduría, como es el caso de los griegos, y aplicarlo a la vida de todos los días, a la vida cotidiana...

 

Todo eso está también en ese último libro, repito, el 41, Memorias desvergonzadas, memorias que reconfortan a quien las lee porque son las de un intelectual con los pies en el suelo y permanente contacto con la calle y la gente. Un Javier o Javi que 'empezó siendo campeón de catecismo y terminó como referente de eso que llamamos tan generosamente intelectualidad' y cuya misión el mismo resume en el libro: Lo que hago es recordar, reconocer y denunciar lo que veo. Es esta la misión de quien no está en Babia y, especialmente, de aquellos que nos pagan para educar. Y para no mentir'...


'Memorias desvergonzadas', presentación y diálogo en la Villa del Libro

 

Memorias desvergonzadas se ha presentado recientemente en distintos lugares aunque asistimos a la primera presentación de todas, el pasado 16 de junio, en Urueña (Valladolid), la Villa del Libro, en plena tierra de los Comuneros y de los nobles de Rioseco, donde nuestros compañeros periodistas Fidel Raso y Tamara Crespo, ambos de la Margen Izquierda de la ría del Nervión, son propietarios de la librería 'Primera página' y realizan permanentemente numerosas actividades relacionadas con el periodismo y la literatura, así como charlas y debates.

 

Fidel lo hace mostrando su maestría periodístico-fotográfica experimentada por el terrorismo (principalmente el de Euskadi) y enfrentamientos y guerras del mundo durante muchos años; y Tamara, también con su experiencia de trabajo en periódicos vascos y posteriormente subdirectora de 'El Faro' de Melilla y directora de 'El Pueblo' de Ceuta, diarios en zona tan plural como problemática... Fue la presentación de ellos (Tamara con la palabra y Fidel con la cámara) una larga y gozosa jornada en un marco espléndido repleto de historia y belleza, y en la que participaron vecinos del pueblo...


Javier Sádaba demostró que su denominador común, además de la ética, es la 'vida buena, libre y compartida, así como la búsqueda de felicidad y la bendición de la buena muerte, libremente elegida'... Se centró en la bioética que refleja en su libro (los médicos presentes en el acto debatieron con el escritor) pero también en la ética amorosa y erótica sin dejar de referirse a otras cuestiones, algunas de actualidad permanente como la eutanasia, el aborto y la política. Sobre esto último afirmó que hay una política que nos ha robado los deseos y el cuerpo y que hace falta una manera distinta de sentir y participar... 'Hay que rebelarse contra aquello que quiere troquelarnos a su manera y denunciar lo híbrido, aquello que se mezcla y sale mal, como la transición, de la que han salido ahora grandes defectos, y defectuosos partidos políticos'... Abogó por 'la pasión y la tensión por lo alternativo, por lo inédito', que nos permiten 'ensancharnos'... 'Si nos limita alguien, está obligado a dar argumentos y razones convincentes'...


En estas Memorias desvergonzadas, como en otras exposiciones, libros y debates, recordó el filósofo que 'una condición sine qua non para la ética es que seamos libres', algo que, dijo, 'están poniendo en solfa las neurociencias e impedido los políticos'. Mencionó algunas teorías y experimentos científicos del campo de la neurología que pondrían en cuestión el libre albedrío. 'Personalmente -dijo-, creo que somos mínima y suficientemente libres', y lo dijo apoyándose en su 'gurú', el alemán Wittgenstein, al que dedicó su tesis doctoral, recogiendo también sus lecciones morales (normas y leyes) que son 'arreglos sociales para poder vivir juntos'...


Sádaba subrayó en la presentación y lo hace en su libro el amor (el libro va dedicado al amor de su vida: 'siempre Elena') y la sexualidad, ambos fundamentales para vivir. Amor, porque 'nos tira de las orejas,  nos hace romper el silencio, nos obliga a que demos vueltas a su alrededor; un amor que si quiere durar ha de ser cultivado, reactivado, reconocido y de sentimiento mutuo (...), y un silencio que siendo mudo genera en nuestro cerebro un torrente de palabras; todo ello lleno de dulce melancolía, del paso imposible de un ahora a un siempre'... Y en cuanto a la sexualidad, Sádaba afirma que tiene mucho que ver con la ética y ha sido maltratada en la historia teológica y filosófica, desde Aristóteles, que consideraba la sexualidad una mancha, un pecado, y eso ha llegado hasta nuestros días. Dijo también que 'sin humor no podríamos vivir', un humor que el mismo lo manifiesta con una permanente sonrisa en el diálogo...


La obscuridad del concepto 'nación' y el debate de autodeterminación


Las de Sádaba son unas memorias y más porque son desvergonzadas, y por tanto, las de un intelectual vasco de experiencia y enseñanza permanente, y en ellas no podía olvidarse de su condición 'nacional', y no lo hace, escribe: 'Nacionalismo viene de nación que, por su parte, procede del latín natus, nacido. Por lo tanto, el nacionalismo sería una forma de acentuar el haber nacido en un pueblo concreto'... A continuación, el filósofo se refiere a la obscuridad del concepto de nación y que 'en un nivel muy primario, todos, casi sin excepción, somos nacionalistas. Y es que todos tenemos un idioma, costumbres que nos gustan y practicamos, así como otra serie de símbolos que nos distinguen de los demás... En un segundo nivel existe un nacionalismo que algunos han llamado animal en el sentido de creer que hay algo en la nación que se asemeja al alma. Este nacionalismo, ingenuo y romántico, se ha dado y se da también en la mayor parte de los pueblos del mundo y lo practican incluso los propios estados'...


No vamos a cometer la equivocación de tachar de nacionalista o no nacionalista a Javier Sádaba porque el mismo recomienda en su libro que hay que 'pararse antes de hablar para tachar a alguien de nacionalista. Porque el supuesto nacionalista puede estar diciendo una banalidad o puede estar diciendo que su pueblo es una nación con derecho a Estado como don caído del cielo, que es lo que, por desgracia, suele abundar. O porque posee un nacionalismo  neutro que incluso trata de no usar ese nombre. Pero, creo, eso sí, que tiene derecho a autodeterminarse (...) La autodeterminación colectiva, que está recogida en varios textos jurídicos como Derecho de Autodeterminación, reconocida en algunos países y puesta en práctica en otros tantos, encontraría su última raíz en la autodeterminación de cada uno de los individuos. Soy yo y no otro -continúa- quién decide casarse, ser célibe, estudiar Química o ser trapecista de circo, quien elijo y quiero que sean mis amigos, qué ideología profesar, como me gustaría morir o por qué  no elegir mi inserción en la vida política... Traducido al aquí y ahora, votar o no votar. Lo que sucede es que en la autodeterminación colectiva, y al verse otros implicados, se hace necesario guiarse por ciertas reglas que no dañen a aquellos que no estén de acuerdo con la independencia. Y es que no es cuestión de dar un portazo. Como en las separaciones matrimoniales, se negocia. Y se comprometen los que se separan a respetar al máximo a los que no están de acuerdo con la separación. Por cierto, en estos momentos no existe en España libertad de prensa suficiente que posibilite discutir de esto'...

 

'Me ha tocado ver mucho, oír bastante y callar demasiado'


Esa crítica de la situación de la prensa y los medios de información la refleja Javier Sádaba en varios apartados de su libro e incluso llega a decir que 'una prensa completamente vendida impide la mirada interior, darse cuenta de donde estamos'... Y en el epílogo de sus Memorias desvergonzadas reconoce que en una vida 'extensa en años (setenta y siete) me ha tocado ver mucho, oír bastante y callar demasiado, y este libro es como un aguijón que me ha llevado a sacar a la luz cosas que hoy son, para muchos, desconocidas... Y conviene no olvidar, porque no siempre, contra lo que escribía Borges, la mejor  venganza es el olvido (...) Si se pierde la memoria de lo que pasó, lo que nos ocurrió y lo que nos condicionó, nos veremos más inermes para jugar con la mayor imparcialidad posible nuestras vidas. Trato a todos con respeto pero no ahorro nombres. No quisiera faltar a nadie pero no me callo'... Y añade: 'Yo he aprendido mientras escribía estas memorias. Mi deseo es que también otros, quién sabe, puedan aprender de ellas'... Así es, como nos ha parecido a quienes conocemos hoy las Memorias desvergonzadas' e invitamos a los lectores de Kazetariak a que las lean en el mejor momento, el del descanso... y el verano es buena ocasión...


De Ortega a Unzalu: Ideas y creencias, conversar con un nacionalista

 

Hay otro libro de interés y enorme polémica que podríamos comentar después del verano porque ha creado tantas reacciones a favor y en contra que seguramente recomiende e incluso obligue a nuevas publicaciones... Se trata de Ideas y creencias: conversaciones con un nacionalista, que hace ya más de un mes que fue presentado en Euskadi y en Madrid. En Euskadi, junto a su autor, Andoni Unzalu, la bilbaína Isabel Celaá, actual portavoz del Gobierno de Pedro Sánchez y ministra de Educación y Formación Profesional; y el que fuera Consejero de Cultura y Turismo del Gobierno Vasco, portavoz del Ejecutivo de Ardanza y cerebro e impulsor del Museo Guggenheim de Bilbao, Joseba Arregi, quien sintetizó el libro con una sola frase que 'refleja muy bien lo que es la democracia: 'democracia es la gestión imperfecta del pluralismo', y subrayó lo de 'imperfecta' porque refleja toda la dificultad que supone vivir en democracia, y el 'pluralismo' como idea contraria al unionismo nacionalista...


En Madrid, acompañaron al autor el ex presidente del Gobierno Vasco Patxi López, con el que ha trabajado Andoni como asesor;  Francesc de Carreras, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Barcelona y conocido articulista; y Esther Palomera, celebre periodista de radio y televisión...


Interesantes y comprometidas fueron las intervenciones de quienes presentaron el libro junto a Unzalu, tanto en Euskadi como en Madrid, y que pueden oírse al detalle en Internet. En cuanto al autor, se refirió en ambos casos más a sus propias ideas sobre el tema del pasado y la actualidad que al propio libro que, como dijo, 'puede y debe defenderse por sí mismo'...


Andoni Unzalu, nacido en Zornotza (Amorebieta), ha vivido y vive del y con el euskara, incluso ha trabajado mejorándolo y actualizándolo. 'Accedí al euskara, a su mundo, desde dos vías diferentes, y últimamente me ofrecen otras que me alejan. Me explicaré: Siendo, como soy, hijo de caserío, mi primera vía fue la más vital y el euskara fue el soporte, la infraestructura desde la que accedí al conocimiento del mundo y de mi mismo. No tengo una división del entorno en que crecí en mi niñez y el euskera; es lo mismo. Y quiero resaltar que, sin embargo, el uso del euskara, la relación del mismo conmigo o con mi entorno, no tenía ninguna connotación política, lo que si tiene ahora dentro de la sociedad vasca en plena y teórica democracia' (Artículo en 'El Correo', en febrero de 1997)


Recordando a Mahatma Gandhi


Andoni Unzalu ha trabajado en la administración y la política como asesor socialista, y ha escrito artículos atrevidos; Javier Sádaba, como hemos señalado, vive y ha vivido de la filosofía, la enseñanza superior y sus cuarenta y un libros, así como numerosos artículos... Juntarles a los dos una tarde para que hablaran, coincidieran o discutieran sería una gozada para ellos mismos y sobre todo para nosotros, los espectadores... Y es que tanto Andoni como Javier, en las muchas, muchas tertulias radiofónicas y televisivas en las que han participado provocaron la discusión y la admiración; el aprendizaje del oyente o televidente, y la aprobación o desaprobación de sus ideas tan trabajadas o documentadas como mejor explicadas... Como dicen ambos, los debates son 'el mejor aprovechamiento para oír y contradecir si es preciso'...  O, como dice el lenguaje más popular: 'no hay cosa alguna que no tenga la contraria'...


José Mª Ruiz Soroa, en el prólogo de Ideas y creencias: Conversaciones con un nacionalista, escribe: 'el corpus teórico del que se alimenta el nacionalismo está asentado en una concepción tan teñida de sentimiento y emoción que resulta prácticamente inasequible a la contradicción o refutación mediante razones. El nacionalismo, diría con conceptos de Ortega y Gasset, no es al final una idea o conjunto de ideas, sino una creencia. Y ya lo explicó el filósofo, son cosas muy distintas: las razones o ideas se tienen; en las creencias se está. Unas las poseemos porque nos hemos adherido a ellas, y otras son nuestro hábitat mental irreflexivo porque las hemos mamado. En las creencias se está de ánimo completo, sin resquicio'...


He de decir que tanto por Javier Sádaba como por Andoni Unzalu, compartiendo o no sus ideas, sus teorías y sus escritos, he disfrutado conociéndoles, y he aprendido oyéndoles y leyéndoles, y estoy seguro que el lector se sorprenderá, aceptará o criticará de la misma manera, porque ambos -como dice Sádaba- han estado metidos en mil batallas... Termino con un deseo y un par de frases que creo agrupa a los dos escritores. Son citas de Mahatma Gandhi: 'La violencia es el miedo a los ideales de los demás' y 'Yo no quiero que mi casa esté rodeada de murallas y sus ventanas cerradas. Yo quiero que las culturas de todos los países soplen por ella con absoluta libertad, pero me niego a ser transportadas por ellas'. ¡Buen verano para todos, compañeros, con buen descanso y mejor lectura. Hasta septiembre, si Dios quiere...


José Manuel Alonso